
Oleo, me dejas las manos ásperas y el corazón lleno.
Pinturas que iluminan mis paredes,
que expresan mis padeceres.
Mi mirada se amplió desde que te encontré,
hoy te necesito ya lo sé.
Ya no tengo a mi hijo,
él se fue, para no volver.
PINTURAS Y PALABRAS. La pintura, una caricia en tus ojos.
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