El capitán va al garete
por mares neuronales.
Se dirige a algún lugar
de ninguna parte.
Se sube al carajo
a escudriñar el horizonte.
Tal vez naufrague,
en halopidolados azules.
Tal vez se hunda
en quetiapínicos grises profundos.
Por ahora, su timón
gira y regira.
Sus velas izadas
flamean sin cesar.
Su barco lame las olas a proa.
El capitán navega por mares perdidos,
a destinos insondables.


No hay comentarios:
Publicar un comentario